Licantropía, literatura, cine, juegos de rol… y otros delirios

Soldier, vuelven los replicantes

– …seguro que tiene que sentir algo.
– Miedo.
– ¿Miedo?
– Miedo y disciplina.
– ¿Ahora?
 – Siempre.

Soldier (carátula)

Pese a resultar un auténtico fracaso en taquilla (15 millones de dólares para un presupuesto de 75) y no ser bien valorada por muchos aficionados al género, esta secuela espiritual de Blade Runner ha resultado ser todo un hallazgo para mi filmoteca.


D
irigida por el siempre poco valorado Paul W.S. Anderson, Soldier presenta un futuro distópico y deshumanizado de experimentos genéticos y planetas colonizados, en que la vida de un civil ni siquiera es ya un daño colateral y los ejércitos están formados por luchadores seleccionados al nacer para ser entrenados de forma cruel y despiadada en complejos militares de aspecto aséptico. Un futuro donde los propios soldados no son más herramientas (de elevado coste, eso sí) que las propias armas que empuñan, donde incluso acaban, literalmente, en la basura al quedar obsoletos como mera tecnología para ser reemplazados por una “versión” más sofisticada.

Soldier, captura de pantalla 1

A grandes rasgos, el guión elaborado por David Webb Peoples (co-guionista de la propia Blade Runner) es sencillo, simple pero efectivo y acorde con la propia película, tal vez un tanto maniqueo al mostrar una dualidad buenos/malos muy marcada. No pueden esperarse grandes giros argumentales ni diálogos profundos -más bien todo lo contrario, ya que éstos son breves y directos. De hecho, lejos de lo que representa Blade Runner, este metraje tiende más al género de acción en una ambientación distópica que al de la ciencia-ficción reflexiva (aunque la temática ofrecida, especialmente en algunas escenas, invita a la deliberación por parte del espectador).

El carácter general de la historia es oscuro, dominado por las sombras pese a los escasos momentos de luz, y el final abierto del relato no es sino una reafirmación de ello, con un marcado tono agridulce que aún así resulta esperanzador.


D
e forma acorde a la historia narrada, que a grandes rasgos habla de una lucha desesperada por la supervivencia, las coreografías son magníficas y la violencia tiene el nivel necesario, mostrando sangre y escenas cruentas como cabría esperar por el propio título; hay heridas feas y muertes dolorosas pero sin caer en el exceso del gore o el morbo fácil. Los minutos finales podrían incluso calificarse de serie B ochentera por desarrollar de forma un tanto exagerada la figura de un único hombre erigido en justiciero contra el mundo (impagable la escena de Todd armado hasta los dientes con llamas de fondo… y el diálogo previo). Pese a todo, algunas escenas (tanto de acción como de reflexión) quedan grabadas en la retina sin importar su sencillez, o tal vez por eso mismo, por transmitir tanto con tan poco.

Huelga decir que resulta patente la influencia tanto de Philip K. Dick como de la película de Ridley Scott en algunas referencias y momentos de la película. Así, en más de una escena podría dudarse de la humanidad del “soldado”, pudiendo, por ejemplo, interpretarse sus flashbacks como funcionamientos erróneos en la memoria de un ser artificial. Pero no entraré más a fondo en este aspecto para no desvelar detalles de la película.


Soldier, captura de pantalla 2E
n cuanto a las actuaciones, el espléndido Kurt Rusell borda el papel protagonista de sargento Todd, manteniendo durante el metraje el tono marcial y la cara de póker al estilo terminator que requiere su interpretación. Esto no quita valor a la misma, ocurriendo de hecho, al contrario: sin alterar apenas la expresión y sin casi hablar (en la versión original, unas 80 palabras en toda la película), su carisma trasluce una gran fuerza emotiva por medio de simples miradas y de su expresión corporal -o un mero fruncir de ceño y un parpadeo en una determinada escena, cuando su personaje siente cierta emoción por primera vez. Es, sin duda, el principal pilar de la película.

Y hablando de Rusell, mención especial merecen los divertidos guiños a su filmografía: atento a las condecoraciones recibidas y las batallas luchadas que aparecen en la pantalla del ordenador tras las escenas de combate iniciales.

Por otro lado, los actores secundarios realizan un trabajo correcto bajo la batuta de una dirección mucho mejor ejecutada que en la mayoría de las películas del género. Por mencionar un pequeño punto negativo, el coronel Mekum (Jason Isaacs) tiene un par de momentos que tildaría de algo sobreactuados, pese a que podría considerarse como parte de su personalidad. Igual suerte recibe el doblaje, cumpliendo como se espera en una película de esta índole sin destacar ni por apatía ni por exageración, si bien debo alabar el tono inflexible y seco que corresponde al papel principal.


E
l apartado técnico no pasará a los anales de la historia por ser demasiado notable, aunque la fotografía tiene algunos momentos excelentes. Los decorados muestran principalmente superficies de algún planeta árido y desértico, donde las tormentas de polvo son comunes, así como un asentamiento humano tan decadente que podría tildarse de post-apocalíptico. Mención especial merecen algunas escenas, como la panorámica del vaciado de basura: tras toneladas de desechos pueden verse de fondo, lejos en el horizonte, tibios soles ocultos, casi temerosos, entre grandes nubes -o, quizá, entre masas gaseosas de polución.

Tanto las máquinas de guerra y las naves espaciales, como los trajes están muy bien diseñados. Los vehículos no han sido concebidos para ser bonitos y llamativos, sino para mostrarse como los artefactos de destrucción que son: grandes, intimidatorios y mortíferos, mientras que la vestimenta militar es de tonos oscuros, ocultando los rostros tras una máscara que convierte a los hombres que las portan en meros autómatas inexpresivos, limitándose a obedecer órdenes sin mostrar sentimiento alguno ni esperarlo de los demás -aún revelándose en sus gritos de dolor que, pese a todo, tienen algo de humanos.


Soldier, captura de pantalla 3L
a música es discreta pero correcta, haciendo aparición en forma melódica principalmente en los momentos oportunos para dar énfasis en los instantes de especial tensión o emoción y en una ocasión en forma vocal, en una sucesión de escenas que transmite los sentimientos del soldado en su nueva vida de civil.


E
n su conjunto, no puede esperarse de esta película una reinterpretación de ¿Sueñan los androides con ovejas electrónicas? y ni siquiera una continuación filosófica (o estética) de Blade Runner. Pero aún siendo, ante todo, un metraje de acción (infravalorado y bastante desconocido, dicho sea de paso), deja tras su paso mensajes sobre la lealtad y el respeto, frente a la ambición y el ansia de poder, el valor de la vida humana, la deshumanización (y banalidad) de los conflictos armados… sin olvidar el fascinante planteamiento que lleva la novela por título, la existencia de emociones en seres considerados sintéticos o tratados como tal.

Información técnica y más reseñas sobre Soldier en IMDB.

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8 comentarios

  1. Jorgemán

    Me place ver que no soy el único que aprecia esta película. La mejor parte para mí es el inicio, donde se nos muestra cómo ha sido adoctrinada la anterior generación de soldados y después, cómo son derrotados por la siguiente generación, que los hace obsoletos.

    26/07/2009 en 12:14

    • Siempre es un placer encontrar a alguien que conozca joyas olvidadas como esta. 🙂

      Estoy de acuerdo, desde luego esa parte es una introducción brillante a la historia que cuenta y resume a la perfección la deshumanización de la que habla la película.

      26/07/2009 en 18:36

  2. Anónimo

    Excelente análisis de la película. Forma parte de las películas, que son mas o menos de la misma época, que recuerdo gratamente junto con Waterworld. Te felicito por tan acertada revisión y espero me recomiendes algunas películas similares que quiza omití ver en su tiempo. Saludos cordiales!.

    26/07/2010 en 08:25

    • Celebro que te hayan gustado la película y la reseña.

      Sobre películas de ciencia-ficción de aquella época, a decir verdad el único título que recuerdo ahora mismo es Screamers: asesinos cibernéticos. Eso sí, comparada con estas dos es más bien escasa en escenas de acción, por lo que no creo que te resulte tan entretenida si es eso lo que buscas.

      Editaré el comentario si más adelante me acuerdo de alguna más.

      02/09/2010 en 02:06

  3. Anónimo

    links de mega?

    10/02/2011 en 20:32

    • Prefiero no dejar enlaces directamente por curarme en salud, la tienen en el foro de Vagos en Mega y RS.

      12/02/2011 en 14:38

  4. Anónimo

    Me encantó esta película. Se desarolla en paralelo con el universo Blade Runner. De hecho, el tatuaje que lleva en el brazo Kurt Russell, con los nombres de los campos de batalla en los que ha estado, se puede leer ¨Tanhauser Gate¨. La Puerta de Tanhauser, la nombra el Replicante al final de la película de Blade Runner.

    21/04/2011 en 21:44

  5. Anónimo

    me gusto esta pelicula y la verdad no recordaba el nombre y me costo un poco encontrarla, que bien que hay comentarios buenos.

    01/05/2011 en 08:17

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