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Dungeons & Dragons Online, de la mesa al ordenador

Tras algunas semanas de juego y probar suerte con varios personajes, ya iba siendo hora de escribir una reseña sobre este MMORPG, que pese a las malas críticas recibidas en su momento (especialmente en la fase de “beta”) me ha parecido una muy buena alternativa dentro del género.

Dungeons & Dragons Online

Ambientando en el escenario de campaña de Eberron y basado en las reglas de D&D 3.5 (con algunos cambios menores), los desarrolladores de Dungeons & Dragons Online han sabido adaptar casi a la perfección tanto las reglas de juego como el propio mundo (pese a las carencias de algunas razas, clases, casas y los alineamientos malvados).

Dungeons & Dragons Online, captura de pantalla 1 Así, las dotes de combate como hendedura dan un estilo peculiar al combate, que no se limita emplear un “bindeo” más o menos complejo, sino que pueden llegar a añadir un cierto componente estratégico. Aún así, algunas habilidades son, en la actualidad, casi inservibles, y muy poca gente gasta puntos en sanar o escuchar, por citar algunas de las mismas.

También hay una gran variedad de enemigos extraídos de los propios compendios de monstruos, entre los que podemos encontrar incluso demonios, contempladores, ilícidos y algún que otro liche -sin olvidar criaturas naturales y humanoides sin poderes especiales. Y para que nadie eche de menos a los múrlocs, también hay sahuajines.

Para los veteranos se ofrece la opción de personalizar al detalle sus personajes, adjudicando las estadísticas completas; mientras que los recién llegados pueden elegir una senda para el personaje, es decir, asignar automáticamente las dotes y puntos de habilidad más adecuados para el rol deseado (ej.: un sacerdote orientado a sanación, o bien a luchar contra los no-muertos o uno más enfocado al combate que a los hechizos).

Los servidores europeos son de pago, aunque es posible crear una cuenta gratuita en un servidor americano desde cualquier parte del mundo. En tal caso, emplea un modelo “freemium”, ofreciendo gran parte del contenido gratis pero debiendo comprar el resto de dungeons y opciones de juego.

Hablando de servidores, no hay ninguno dedicado a los modos PVP, PVE o RPG exclusivamente. Han sido los propios jugadores quienes los han etiquetado de un modo u otro, siendo extraoficialmente Sarlona y Thelanis los únicos servidores RPG, mientras que el resto se consideran PVE con metajuego asumido. No existe ningún servidor PVP al no estar orientado a la lucha entre jugadores.

Dungeons & Dragons Online, captura de pantalla 2

La relación calidad/requisitos está bastante optimizada: los gráficos son bastante vistosos con los parámetros activados en calidad media, y aún con calidad máxima se mueve con bastante fluidez en un equipo no demasiado potente. Aunque las texturas son detalladas y se aprecia un buen trabajo de diseño, en ocasiones puede llegar a saturar la poca variedad de las mismas (resulta especialmente significativo en alcantarillas y otras dungeons de interior).

Tampoco el apartado sonoro resulta demasiado llamativo: están todos los efectos que hacen falta, sin llegar a saturar. La música, como ocurre con casi todos los juegos que he probado, es evocadora y combina bien con el ambiente del juego, pero acaba cansando tras varias partidas por repetitiva. Cabe añadir también que se ha facilitado la comunicación entre jugadores integrando una herramienta para hablar por micrófono sin necesidad de instalar aplicaciones adicionales. Para evocar con mayor fidelidad una partida de mesa, una voz de Dungeon Master describe de vez en cuando un paisaje o el efecto de una habilidad.

El estilo de juego evita la reaparición en la misma zona de monstruos ya derrotados para aproximarse un poco más al estilo de mazmorras del juego clásico. El PVP no es del todo inexistente (ni equilibrado en absoluto), pero en lugar de haber campos de batalla específicos se limita a combates y juegos de tipo capturar la bandera; y tampoco hay interminables misiones de “grindeo” donde el “drop” de los objetos es cercano al 0%. En su lugar, hay dos tipos de zona de mazmorreo: paisajes exteriores y dungeons, ambas instanciadas, es decir, sin interacción con otros jugadores más allá de los que formen el propio grupo.

Estos, por cierto, suelen estar formado por unos 6 jugadores, ascendiendo a 12 en raids. Como novedad destacar que es posible contratar PNJs mercenarios para llenar el cupo, pudiendo manejarse sus hechizos y dotes mediante una barra de botones dedicada. Resultan útiles en ocasiones, pero por desgracia su inteligencia artificial es bastante limitada y no es raro que se queden trabados o hagan algo estúpido.

Dungeons & Dragons Online, captura de pantalla 3

Cada zona exterior tiene dos tipos de misión: la clásica tarea de sajarrajar varios cientos de criaturas (¡hasta 1.500 en algunos lugares!), además de eliminar enemigos algo más poderosos de lo habitual (encuentros aleatorios que no siempre aparecen en el mapa) y exploración de lugares y diversos encuentros específicos. Respecto a las dungeons interiores, y a diferencia de otros títulos del género, liquidar al enemigo no tiene por qué ser el punto principal de la aventura (hay algunas donde se debe volver a empezar si se eliminan a ciertas criaturas), aunque otras sean una misión de exterminio al estilo de los mapas “invasión” de Unreal (una de ellas requiere exterminar un poblado guerrero orco… entero). En su lugar, el propósito final varía enormemente de unas a otras: desde obtener una gema perdida hasta acabar con una invasión demoniaca cerrando portales dimensionales o adentrarse en las profundidades de una mina enana hasta obtener una vengadora sagrada de un rey enano.

Varias de ellas tienen motivaciones realmente originales, como sacar perros de una alcantarilla o escapar de un banco en el que ha ocurrido un robo antes de que ser atrapado por los guardias y son muchas las que, aunque lineales, ofrecen retos diversos en forma de puzles, trampas, habitaciones secretas, válvulas y palancas que requieren una determinada combinación, uso de habilidades en PNJs (diplomacia, intimidación…) o runas (Inteligencia, Sabiduría o Carisma)….

En este aspecto, la variedad es un punto clave de DDO, ya que si bien es perfectamente posible solear varias dungeons (de hecho, algunas de nivel bajo deben hacerse individualmente), se nota el énfasis de los desarrolladores en (especialmente a niveles medios y altos) buscar un grupo equilibrado más que uno con personajes muy poderosos.

Por una parte, los monstruos y otros enemigos no dejan caer objetos (olvídate de ciervos con espadas mágicas y elementales con pollos asados), sino los llamados “coleccionables”, esto es, objetos por lo general inservibles (un montón de polvo, una figura religiosa…) para los jugadores pero que a determinados PNJs de la ciudad le interesan tanto que ofrecen objetos mágicos a cambio de un puñado de ellos. Sólo si la misión lo precisa, un monstruo en cuestión dejará caer algo específico, pero en tales circunstancias el “drop” suele ser del 100%.

Por otra parte, al abrir un cofre el tesoro contenido se asignará automáticamente a cada jugador, de modo que no haya que pelear por algo que quieran dos o más miembros del grupo.

Dungeons & Dragons Online, captura de pantalla 4Y como es habitual, el aspecto menos agradable no guarda relación con el propio juego, sino con sus jugadores. Es habitual encontrar a muchos de ellos con un carácter misántropo o que simplemente buscan que otros les hagan el trabajo. Por suerte es patente la mayor madurez de los jugadores en términos generales, y los jugadores de tal índole no son tan abundantes como en, digamos, World of Warcraft; esto resulta evidente en que cuando alguien pide suele encontrar una rápida respuesta. Incluso existen clanes específicos para que los padres de familia puedan conciliar el ocio y la vida familiar, o jugar con sus hijos.

Como ya he indicado en la presente reseña, puede que no sea el mejor sustituto de una buena sesión en vivo o para el jugador “hardcore” interesado en PVP, pero resulta una opción excelente para aquellos ocasionales (novicios o veteranos, conocedores del juego de mesa o no) que busquen un juego en grupo entretenido capaz de ofrecer entretenimiento durante horas y horas. Dungeons & Dragons Online, captura de pantalla 5

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