Licantropía, literatura, cine, juegos de rol… y otros delirios

In memoriam M. A. R. Barker, biografía

A los 83 años se nos ha ido otro de los grandes, el profesor Muhammad Abd-al-Rahman Barker (conocido entre sus amigos simplemente como Phil). Nacido en 1929, fue un brillante lingüista, profesor de urdu y estudios sudasiáticos, estudioso apasionado de las culturas pre-colombinas, autor de ficción… y master favorito de Dave Arneson. También mantuvo correspondencia con otros autores del género como Jack Vance y Lin Carter.

M. A. R. Barker

Durante su infancia el profesor vivió en Idaho, donde oyó hablar a un grupo de granjeros en una extraña lengua de la que nunca fue capaz de aprender una sola palabra pero que le incitó a crear su propio idioma… esa lengua resultó ser el vascuence. Fascinado por los cuentos de hadas, la historia antigua y las películas de aventuras, de joven solía fabricar a mano figuras militares que representasen sus creaciones.

Ya de adulto, tras graduarse en la Universidad de Washington, viajó a la India, donde aparte de convertirse al Islam (por parecerle “una religión más lógica”) estudió koraku, oraon y jaunsauri, lenguas de la India rural y el Himalaya, completando años más tarde una gramática y un diccionario de los indios klamath del suroeste de Oregón (que sería usado como material de referencia para la lengua de los nativos americanos en una serie de televisión durante la década de los 90). De vuelta a EE. UU. fue elegido por la Sociedad Sigma Xi para promover la investigación científica.

Años más tarde viajaría a Pakistán, donde estudiaría las lenguas urdu, punjabi, pashto, baluchi y brahui, publicando posteriormente una antología de poesía en urdu. Dio clases de los idiomas árabe y urdu-hindi y lingüística general en Canadá para más tarde destinar un año entero en lecturas avanzadas de poesía clásica urdu. Finalmente, desde 1972 hasta su jubilación en 1992 presidió el Departamento de Estudios de Asia del Sur y Sureste en Mineápolis (en la actualidad cerrado por falta de recursos).

Tsolyáni

Dedico más de 70 años a crear el vasto mundo del Imperio del Trono Pétalo, esto es, Tékumel, que a menudo sería comparado (y en ocasiones incluso referido como superior) en complejidad y profundidad con la Tierra Media. A tal efecto, llegó a recibir el apelativo de “el Tolkien olvidado”, hecho más que constatable por la escasa (casi nula) información existente en cualquier idioma distinto al inglés. Sus rasgos principales son evitar la tan explotada ambientación europea medieval para desarrollar culturas exóticas basadas en las culturas meso-americanas y sudasiáticas, que se dan la mano con razas completamente alienígenas (a diferencia de lo acostumbrado, no son humanos con mínimas variantes fisiológicas). Incluso el trasfondo es poco habitual, siendo más cercano a la ciencia-ficción que a la fantasía clásica, ya que se habla de un planeta terraformado pobre en minerales que, tras un cataclismo, terminaría por ser absorbido en un universo de bolsillo sin otros sistemas estelares cercanos.
Growing up on Tékumel
Asimismo, a él debemos buena parte de la evolución de los juegos de rol, hasta entonces cargados del estilo “sajarraja” heredado de los juegos de estrategia y adornados por diálogos esporádicos. Frente a este estilo primerizo, Barker supo dar mayor profundidad al mundo en que se desarrolla la historia, pasando de ser un mero paseo por una dungeon a convertirse en todo un universo de criaturas y culturas; apoyándose para ello en la necesidad de una línea argumental elaborada, interpretaciones más complejas de lo habitual y zonas de moral que se mueven en tonos de grises.

En su legado nos ha dejado el segundo juego de rol de TSR (al que seguirían otras adaptaciones en diversos sistemas), así como cinco novelas ambientadas en su mundo y diversos relatos cortos, una amplia cantidad de artículos y ensayos (entre ellas: tratados sobre las razas no-humanas de Tékumel, numerología en la cultura humana de su invención, cómo crear una religión para un mundo fantástico…), gramáticas con grabaciones de audio sobre los idiomas que ideó (como el tsolyáni -basado en urdu, pashto, maya y nahuatl-, el yán koryáni, livyáni, engsvanyáli y sunúz, hablados en otros imperios de Tékumel), juegos de estrategia… En 2008 creó la Tékumel Foundation para proteger y promover su obra.

Descanse en paz, profesor.

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